Más de 2500 personas entre dirigentes, gobernadores y legisladores, más una enorme cantidad de militancia se dieron cita en Parque Norte para escuchar a su líder

BUENOS AIRES – Bajo un cielo celeste como pocas veces, pero que terminó cediendo ante la mística de los globos amarillos, el PRO protagonizó este jueves en Parque Norte una demostración de fuerza que buscó despejar cualquier duda sobre su vigencia. Con una convocatoria que superó las 2.500 personas, entre militantes, legisladores e intendentes de todo el país, el partido fundado por Mauricio Macri selló su “relanzamiento” con un mensaje cargado de pragmatismo: el PRO no es un mero espectador del cambio, sino su motor indispensable.
El acto, cargado de una simbología que remitió a los años dorados de la fuerza, tuvo una estética dividida en etapas muy precisas y divididas por las letras con las que se conoce al partido
Asi es que en la P los oradores, entre ellos María Eugenia Vidal se apoyaron en los principios, la proactividad y de como piensa el PRO
En el turno de los gobernadores, donde sus principales espadas tuvieron la palabra, pasaron por el escenario Nacho Torres, octavio Frigerio y Jorge Macri resaltaron La resiliencia del partido, la renovación.
Y a la hora de la O , Fernando de Andreís y Soledad Martinez hablaron de las oportunidades que se le presentan a la agrupación, el optimismo y el orgullo.
Como orador de cierre a un Macri que alternó entre el rol de mentor del espacio y el de crítico sutil —pero firme— de la actual gestión libertaria. En un discurso de 18 minutos, el expresidente buscó marcar una identidad propia en un escenario político donde las fronteras con La Libertad Avanza (LLA) se han vuelto, por momentos, difusas.
“No venimos a cuestionar, venimos a completar, somos el proximo paso”
La frase que definió la jornada fue una declaración de principios. Macri, consciente de las tensiones internas y de la fuga de cuadros hacia el oficialismo, fue tajante:
“El PRO no viene a cuestionar el rumbo, señores. Viene a completarlo. Ustedes me conocen hace mucho… el PRO jamás va a ser un obstáculo al cambio”.
El líder del espacio buscó así tranquilizar al electorado que hoy apoya a Javier Milei, pero enviando un mensaje directo a la Casa Rosada: el cambio necesita gestión, y la gestión es el ADN del PRO.
A diferencia de otras intervenciones más herméticas, Macri utilizó una metáfora constructiva para explicar la relación con el actual Gobierno:
“Cuando uno construye una casa, el primer paso es demoler lo que estaba mal. Pero si la obra se detiene ahí, no tenés una casa nueva, tenés un terreno vacío. Y los argentinos necesitan una casa”.
Uno de los momentos más aplaudidos de la tarde fue cuando el expresidente reivindicó los logros del partido en el Congreso y en los territorios. Macri no dudó en adjudicarle al PRO la estabilidad que hoy intenta ostentar el Gobierno nacional.
“Sin el PRO no hubo cambio posible en la Argentina. Si hoy hay una estabilidad económica es gracias al PRO. Si hoy pueden venir a poner plata en la minería es gracias al PRO. Si se bajan los impuestos es gracias al PRO. No especulamos, no somos obstrucción, somos parte de la solución”.
Esta “reivindicación de la propiedad intelectual” del cambio es, para muchos analistas, el primer paso de una estrategia para disputar las elecciones legislativas de 2025 y las presidenciales de 2027 con candidatos propios. La idea de “recuperar las banderas” que, según dirigentes cercanos a Macri, fueron “robadas” por el fenómeno libertario, sobrevoló todo el salón de Parque Norte.
El clima en Parque Norte fue de una mezcla de nostalgia y entusiasmo renovado. Tras meses de bajo perfil y de digerir desplantes mediáticos —como la reciente frase de Milei asegurando que no se dejaría “llevar puesto” como le ocurrió a Macri—, la dirigencia amarilla se mostró compacta.
Figuras centrales como Fernando de Andreis, Jorge Macri y María Eugenia Vidal ocuparon las primeras filas, enviando un mensaje de unidad . De Andreis, uno de los armadores del evento, ya lo había anticipado: “El PRO es un partido de poder que aspira a gobernar”.
El acto cerró con un Macri apelando al futuro. Aunque no hubo definiciones de candidaturas —algo que el expresidente considera prematuro—, la intención de presentar una oferta electoral propia quedó clara.
“No nos van a votar por lo que hicimos. Nos van a volver a votar por lo que los argentinos crean que vamos a hacer”, sentenció frente a una multitud que recuperó el cántico de “Sí se puede”.
