Los jueces de la corte de Nueva York. revocaron el fallo contra YPF y Argentina ahorra USD 16.000 millones
En un giro copernicano que redefine el horizonte financiero de la República Argentina, la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York ha dictado una sentencia que anula el pago de USD 16.100 millones por la expropiación de YPF. La decisión, que llega tras más de una década de litigio, no solo representa un alivio monumental para las arcas del Estado, sino que también constituye un severo revés para los fondos que buscaban capitalizar lo que el actual Gobierno denomina la “mala praxis” de la gestión kirchnerista.
Para entender la magnitud de este triunfo judicial, es imperativo remontarse a 2012. Bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner y con Axel Kicillof como principal arquitecto económico desde el Ministerio de Economía, el Estado nacional decidió intervenir la petrolera. Sin embargo, el procedimiento ignoró deliberadamente los propios estatutos de YPF.
Aquellos estatutos, redactados durante la privatización de los años 90, obligaban a cualquier actor que adquiriera más del 15% de las acciones a realizar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) por el resto de los socios. Kicillof, en una recordada y hoy cuestionada intervención ante el Congreso, calificó esta cláusula como una “trampa” y afirmó que el Estado no tenía por qué cumplir con las reglas del mercado financiero.
Esta “arrogancia populista”, como la describió el oficialismo actual, fue el combustible que alimentó la demanda de los grupos Petersen y Eton Park, cuyos derechos de litigio fueron luego adquiridos por el fondo Burford Capital. Durante años, la justicia de primera instancia, liderada por la jueza Loretta Preska, le dio la razón a los demandantes, argumentando que Argentina había incumplido un contrato comercial.
La resolución de la Cámara de Apelaciones conocida ayer fue contundente y técnica. El tribunal decidió que los reclamos de los demandantes no eran reconocibles bajo el derecho argentino en la jurisdicción neoyorquina de la manera en que se habían planteado. En el texto de la sentencia, los jueces fueron explícitos:
“Revocamos la sentencia a favor de los demandantes respecto de la República por sus reclamos de incumplimiento contractual, ratificamos la desestimación de los reclamos de estoppel contra la República e YPF, ratificamos la concesión de sentencia a favor de YPF, y remitimos para procedimientos ulteriores compatibles con esta opinión”.
Este párrafo desarma el andamiaje jurídico que sostenía la millonaria condena. Al ratificar la desestimación contra la propia YPF y revocar la responsabilidad del Estado Nacional, la Justicia estadounidense ha devuelto el caso a una instancia de revisión que, en la práctica, elimina la obligación inmediata de pagar una suma que equivale a casi cuatro puntos del PBI argentino.
La reacción de Javier Milei: “Expropiar está mal porque robar está mal”
Desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, el presidente Javier Milei brindó un mensaje por cadena nacional para capitalizar lo que calificó como el “mayor logro jurídico de la historia nacional”. Con un tono firme y sin ahorrar críticas hacia el pasado, el mandatario apuntó directamente contra los responsables políticos del 2012.
“Hoy nos sacamos de encima la espada de Damocles que colgaba sobre nuestras cabezas por culpa de la arrogancia populista”, sentenció Milei. El Presidente subrayó que los USD 16.000 millones que Argentina evitó pagar representan el equivalente a 70 millones de jubilaciones mínimas.
“Hablo de Cristina Kirchner y del inefable Axel Kicillof. Estos personajes de nuestro pasado nos sumieron en una aventura suicida que podría habernos costado todo. Nos podrían haber dejado sin YPF y con un país fundido. Hay una verdad irrefutable: expropiar está mal, porque robar está mal”, afirmó con vehemencia.
Milei también aprovechó la ocasión para anunciar el envío al Congreso de un proyecto de ley que modifique la Ley de Expropiaciones, buscando blindar al país ante futuros “impulsos estatistas” que pongan en riesgo la propiedad privada y la estabilidad jurídica frente a inversores extranjeros.
La noticia provocó un terremoto financiero. Mientras que las acciones de YPF saltaron más de un 5% en Wall Street, los papeles de Burford Capital sufrieron un desplome histórico de más del 43%, borrando miles de millones de dólares de su valor de mercado en pocas horas.
Aunque los demandantes aún guardan la carta de recurrir a la Corte Suprema de los Estados Unidos, los especialistas legales coinciden en que la solidez del fallo de la Cámara de Apelaciones hace que las probabilidades de revertir esta victoria argentina sean extremadamente bajas.
Argentina respira. Después de 14 años de incertidumbre, el país parece haber cerrado un capítulo oscuro de su historia legal, dejando atrás una factura multimillonaria que amenazaba con hipotecar el futuro de varias generaciones por un error de cálculo político que, finalmente, la justicia se encargó de enmendar.
