Mauricio Macri encabezó un acto de relanzamiento del PRO en el Chaco y pidió “no darle excusas al populismo para volver”.
En un movimiento estratégico que redefine el tablero político de cara a 2027, el expresidente Mauricio Macri encabezó en la ciudad de Resistencia, Chaco, el relanzamiento federal del PRO. Bajo la consigna “Próximo paso”, el exmandatario brindó un discurso cargado de definiciones sobre el rol de su espacio en la actual coyuntura nacional, centrando su mensaje en una advertencia persistente: la necesidad imperiosa de no otorgar concesiones políticas que faciliten el retorno de gestiones anteriores. “No hay que darle excusas al populismo para volver”, sentenció Macri en clara referencia al kirchnerismo, a quien describió como el “ejército de la demolición” que revirtió los avances logrados durante su propio mandato.
A pesar de buscar una identidad renovada para el PRO, el líder partidario ratificó su alineamiento con la administración de Javier Milei. Durante el acto en el Centro de Convenciones Gala, aseguró que jamás cuestionaría el rumbo del gobierno actual porque “es el nuestro, estamos para complementarlo”. En sintonía con esta postura, descartó de plano actuar como oposición en las próximas elecciones presidenciales, subrayando que “la prioridad absoluta es blindar el cambio iniciado en 2015”, cuya semilla de libertad considera que su partido plantó originalmente en la sociedad argentina.
No obstante, Macri marcó un matiz fundamental respecto a la naturaleza de esta alianza, apelando a una lealtad basada en la honestidad política. “Nos sentimos obligados a aceptar lo que está bien y a señalar lo que está mal en este proyecto que compartimos. El silencio no ayuda al cambio, lo traiciona”, afirmó con contundencia. Hacia el cierre, instó a su dirigencia a prepararse para transformar las reformas en mejoras tangibles para la vida cotidiana de los ciudadanos. “Somos el próximo paso, los que tienen que construir lo que falta”, concluyó, dando inicio a una gira nacional clave.
