Economía: suben y bajan

El campo sube, el comercio cae.

 

La economía argentina comenzó el año 2026 con una señal de resistencia que alimenta las expectativas oficiales de consolidar un ciclo de crecimiento sostenido.

Según los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) publicados recientemente por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, la actividad registró un avance del 0,4% en enero respecto a diciembre en su medición desestacionalizada, mientras que en la comparación interanual el indicador marcó un alza del 1,9%.

Este resultado positivo se apoya fundamentalmente en el empuje del sector primario y la minería, que lograron compensar las caídas persistentes en el consumo minorista y la industria manufacturera.

El informe oficial revela que diez de los sectores relevados presentaron incrementos en el primer mes del año, destacándose el desempeño de la pesca con un salto del 50,8% interanual.

No obstante, el verdadero motor de la estadística fue el rubro de agricultura y ganadería que creció un 25,1% y se consolidó como el sector de mayor impacto positivo sobre el índice general.

Junto con la explotación de minas y canteras, que aumentó un 9,6%, estos rubros aportaron 1,7 puntos porcentuales al crecimiento interanual, ratificando la dependencia del modelo actual de las exportaciones de materias primas y la energía.

En la vereda opuesta, cinco sectores reflejaron bajas frente a enero del año pasado, exponiendo la fragilidad del mercado interno.

El comercio mayorista y minorista retrocedió un 3,2%, afectado por la erosión del poder adquisitivo, mientras que la industria manufacturera disminuyó un 2,6%.

Por su parte, el sector de electricidad, gas y agua cayó un 3% y la administración pública se redujo un 1,6%, restando en conjunto 0,9 puntos porcentuales a la variación anual.

Desde el PRO, diversos referentes económicos señalaron que estos números son el correlato de la expansión del 4,4% registrada en 2025, un año clave donde el Producto Interno Bruto se vio impulsado por un fuerte incremento de la inversión del 16,4% y del consumo privado en un 7,9%.

Para los economistas del PRO la clave del 2026 será profundizar la baja de impuestos y la desregulación para que el crecimiento deje de depender exclusivamente del campo y se traslade con fuerza a la industria y el comercio. Sostienen que, tras dos años de ajuste fiscal severo, la estabilidad macroeconómica empieza a ofrecer los márgenes necesarios para una recuperación que, aunque heterogénea, marca un quiebre respecto al estancamiento de la última década.

El desafío inmediato del Gobierno será lograr que los sectores que aún muestran cifras negativas logren acoplarse a la dinámica exportadora antes de que termine el primer semestre.

 

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